Comunicado sobre el CIRDI

Comunicado de estudiantes de UBC y SFU, quienes identificamos el CIRDI como una amenaza al bienestar de comunidades afectadas por la minería

13 de Noviembre 2014

Apreciadas y apreciados miembros de comunidades afectadas por la minería fuera de las fronteras del Canadá,

Como estudiantes de la Universidad de Simon Fraser (SFU) y la Universidad de la Columbia Británica (UBC), nos dirigimos a ustedes para ponerles en alerta de una potencial amenaza a sus comunidades. Esta amenaza viene en forma del Instituto Canadiense de los Recursos Internacionales y el Desarrollo (CIRDI en inglés) – antes llamado el Instituto Canadiense Internacional para las Industrias Extractivas y el Desarrollo (CIIEID en inglés) y su red de socios, los cuales vemos trabajando a favor de las compañías mineras, petroleras y de gas con sede en Canadá, utilizando académicos, instituciones gubernamentales, y ONGs para legitimar y normalizar sus prácticas depredadoras.

Somos estudiantes de pregrado y posgrado de salud pública, ciencias políticas, ingeniería, derecho, educación y trabajo social, entre otras carreras, quienes con el espíritu de solidarizarnos con sus esfuerzos de proteger a sus familias, sus prácticas de subsistencia y futuro, hemos venido trabajando el último año en detener este Instituto.

La mayoría de compañías de exploración minera tienen su sede en Canadá en parte porque este país tiene regulaciones de minería, regalías, injuria y calumnia que priorizan los intereses de la industria extractiva sobre el bienestar público. Utilizando sus recursos diplomáticos, financieros y ahora académicos, el gobierno canadiense está rápidamente promoviendo la exportación de este tipo de leyes a otros países.

Tal vez ustedes ya saben cómo Canadá aprovecha sus medios diplomáticos y económicos para incidir en cambios a leyes relacionadas a la tenencia de la tierra, el medio-ambiente y la minería en países ricos en recursos naturales como los suyos y seguramente ya están viviendo los impactos de dicha influencia. Ahora mismo en Guatemala, Honduras, Colombia, Perú, Mongolia y muchos otros países hay destrucción ambiental y conflictos sociales como resultado de la ‘inversión’ canadiense en el sector minero-energético.

El CIRDI es un instituto relativamente nuevo con un mandato del gobierno canadiense de “cumplir con las necesidades de los países en vía de desarrollo en políticas públicas, el desarrollo de regulaciones, aplicación, entrenamiento, asistencia técnica, e investigación aplicada relacionada con sus propios sectores minero-energéticos”, aunque la mayoría de la extracción en esos países viene de transnacionales mineras con oficina en Canadá que se quedan con gran parte de los beneficios. El CIRDI tiene entonces el mandato para abogar a sus gobiernos que implementen una legislación que traerá aún más beneficios a las multinacionales canadienses. Reconocemos que esto será al costo de sus derechos indígenas/étnicos y humanos, su control sobre los recursos naturales locales, sus procesos democráticos a nivel local e internacional y protecciones para su medioambiente y su interés público. La historia es testimonio del papel que Canadá ha jugado en debilitar la soberanía, autonomía y auto-determinación de pueblos indígenas para el beneficio de dichas compañías.

El CIRDI se alberga en tres universidades canadienses y tiene como socios otras universidades y ONGs canadienses y de otros países que reciben millones de dólares de apoyo de multinacionales canadienses (como Goldcorp Inc.), que han sido acusadas de abuso en donde ellas tienen operaciones. Acá en Canadá, venimos expresando nuestro rechazo al hecho de que nuestras universidades estén involucradas con este instituto y que nuestro gobierno nacional lo financie. Esperamos que los esfuerzos de solidaridad de este grupo de estudiantes aquí, en la sede mundial de la minería, aporten de manera constructivamente a las resistencias de sus comunidades.

Le escribimos a ustedes solo después de haber emprendido varias acciones de seguimiento, incluyendo:

  • Varias solicitudes para la relevación de información sobre el instituto, su presupuesto, sus proyectos y sus socios.
  • Explicaciones claras en nuestra página web (http://stoptheinstitute.ca) de los peligros del mandato de este instituto y de cómo este instituto está actualmente organizado, al igual que nuestras demandas de cómo debe ser reorganizado o clausurado.
  • Múltiples invitaciones a los ejecutivos del CIRDI a participar de eventos estudiantiles criticando la industria minera depredadora.
  • Comunicación con organizaciones, académicos y otros grupos citados en la página web del CIRDI, tales como sus socios y colaboradores.
  • Y hemos finalmente hecho solicitudes formales de información a través de mecanismos legales.

Nuestras solicitudes para información e invitaciones a nuestros eventos han recibido una respuesta limitada e inadecuada; por eso hemos decidido ahora alertarlos a ustedes.

Como resultado de su mandato, su estructura financiera y organizacional que los acerca a los intereses extractivistas transnacionales y la falta de transparencia con la cual opera (continua negación a responder al público canadiense), nosotros vemos al CIRDI como una amenaza tanto al bienestar de comunidades y su medio ambiente que se encuentran cercanas a sitios de extracción de minerales o hidrocarburos donde las multinacionales canadienses y sus subsidiarios tienen intereses como a la soberanía de gobiernos locales, regionales y nacionales para tomar decisiones, en sus propios términos, sobre el uso de la tierra y los recursos. El paradigma extractivista canadiense tiene como eje supremo una demanda insostenible de minerales e hidrocarburos para apoyar un estilo de vida consumista insaciable, resultando en argumentos improductivos de la invetabilidad del acceso de las multinacionales canadienses a la riqueza mineral en el mundo. En el marco de este paradigma, las multinacionales canadienses van a extraer sus recursos y saben que será mucho más barato si pueden manipular la opinión popular para obtener una percibida “aceptación social” de sus megaproyectos.

Como el CIRDI recibe su mandato del gobierno federal canadiense y tiene muchos nexos directos con las transnacionales mineras, la explotación minera y las industrias extractivas de hidrocarburo, será fácil para su comunidad y su país ver las verdaderas intenciones detrás del lenguaje de su visión de “mejorar la capacidad de los países en vía de desarrollo para usar y beneficiar de sus recursos del sector extractivo para estimular el crecimiento económico sostenible y reducir la pobreza” y ser cautelosos de colaborar con el instituto. Sin embargo, a CIRDI le falta legitimidad de trabajar de una manera que en realidad sí beneficiara a las comunidades. Entonces, basándose en la presunción de que “los investigadores cuentan con la confianza y credibilidad en las comunidades,” cualidades que le faltan a las empresas de la industria extractiva, grupos de lobby, el cuerpo diplomático canadiense y el Departamento de Relaciones Internacionales, Comercio y Desarrollo de Canadá (DFATD) se están juntando con los académicos y las ONGs para que sean ellos los primeros en la fila a realizar su “trabajo comunitario.”

Aunque los detalles sobre los proyectos de CIRDI están siendo retenidos, estamos conscientes de que el gobierno canadiense ha financiado previamente proyectos de “trabajo comunitario” en áreas de interés minero alrededor del mundo dirigidos con la intención de apaciguar comunidades resistentes o no-cooperativas para que puedan avanzar los proyectos extractivos. No tenemos aún una lista completa con todos los nombres de investigadores y ONGs que participan en el instituto, pero la lista actual está disponible en la página http://stoptheinstitute.ca/socios-con-cirdi y será actualizada en la medida que vamos encontrando más información.

Respetuosamente les aconsejamos tener ahora mucho más cuidado de personas extranjeras que se acerquen a sus comunidades y que sus comunidades se aseguren que ellos (académicos, ONGs, etc) no estén actuando para estas corporaciones extranjeras (o canadienses), por parte del CIRDI (u otro grupos similares a éste) y que no comprometan a sus comunidades a acuerdos que les harán daño en el futuro.

Adicionalmente a las preguntas que ustedes ya le hacen a los extranjeros que buscan acceso a su territorio o cualquier tipo de ‘investigación’ en su comunidad, les sugerimos que ustedes busquen una confirmación formal (escrita) de dónde viene el financiamiento para su trabajo, qué conexiones tienen a los intereses extractivos canadienses, con qué universidad u ONG están vinculadas, y cuáles son sus motivaciones. Además, les sugerimos que ustedes busquen la asesoría de otras comunidades, grupos u ONGs para que analicen lo que estas personas extranjeras le proponen a sus comunidades. Amnistía Internacional, Rights Action y MiningWatch Canada son tres organizaciones que conocemos que podrán ofrecer un análisis confiable pues estas organizaciones trabajan por el beneficio de pueblos y comunidades.

Como estudiantes en Canadá estamos cerca a la sede de la explotación internacional y nos encontramos distantes a las experiencias específicas de sus comunidades de enfrentamiento a proyectos extractivos de multinacionales extranjeras. Estamos comprometidos a solidarizarnos con su lucha por la dignidad y soberanía y su resistencia a la usurpación y destrucción de sus tierras y sus derechos por parte de intereses foráneos. Sus comentarios e historias ayudarán a coordinar nuestro trabajo con la lucha de sus comunidades. Por favor comuníquese con nosotros por medio del correo electrónico info@stoptheinstitute.ca.

Sinceramente

Estudiantes preocupados de UBC y SFU.

stoptheinstitute.ca

Comunicado identificando al CIRDI como una amenaza [PDF-Español]

Harper's CIRDI Mining Institute at UBC & SFU: Free Prior & Informed Consent a barrier to mining profits